El giro ocurre cuando se le acerca un personaje interpretado por Guilherme Sepúlveda, quien le cuenta sobre “El Claro”, una tecnología de Realidad Virtual que se está probando para ayudar a atrevesar un duelo, permitiendo reencontrarte con los muertos. Desde entonces Olivia se ve envuelta en un dilema: sanar con el tiempo o interrumpir el proceso para reencontrarse con –presuntamente- Elisa. Este es el tema central de la película, la incomodidad frente a la posibilidad de continuar relacionándonos con una simulación de la persona que tanto extrañamos.








