Este documental conecta las vidas de estos hombres con la misticidad de una práctica colectiva como es el canto a lo divino: cantos realizados en entornos religiosos y que derivan del estudio de la Biblia como base primigenia de los versos recitados al público. Así la gente menos letrada de los pueblos podían acercarse a la “palabra de Dios” mediante la música. Los versos afloran de la necesidad de un traspaso de conocimientos a la comunidad, siendo una labor artística y comunicativa puesta en servicio a los demás








