Con pocas claves, pero significativas —el pasado filosófico de su padre, el vínculo con su hijo, la presencia de su abuela Matilde Ladrón de Guevara y la historia de un amante en el pasado familiar—, la película cruza la pregunta por la herencia y el presente a través de imágenes exquisitamente registradas en fílmico y de un elaborado trabajo sonoro y musical que indaga en paisajes, sonidos y detalles.








