Vuelvo donde nunca estuve es la historia de un genocidio. A través de planos amplios y profundos retrata la inmensidad y soledad del paisaje fueguino, al mismo tiempo que recupera desde la ciudad de Punta Arenas, los archivos que registran la ocupación de las tierras ancestrales, el despojo y la crueldad que vivió el pueblo Sel’knam, conocido en nuestros libros de historia, pasados por el ojo de la colonización, como Ona. La historia de este pueblo es famosa por su supuesta borradura, se ha extendido como relato que no queda nadie, que es un pueblo extinto.










