El director protagonista del filme desprecia otros tipos de cine por considerarlos menores y de poco interés, algo que es hábilmente registrado por Sánchez. ¿A qué clase de discusiones accedemos cuando hablamos de lo sacralizado en el cine? Sánchez utiliza a su protagonista para pasear entre la falsa exaltación del arte y el genuino interés por el oficio, en donde lo esnob y la pasión real por el cine se mezclan en un mismo personaje.









